Comentari de Joan Coscubiela Conesa
16/02/2009
Guillermo :
Comienzo por el final de tus comentarios. Desearlo creo sinceramente que sí. Al menos la mayoria de personas afiliadas, porque incluso en esto nuestra composición es muy plural. Comparto la mayoria de tus reflexiones, comenzando por las referencias a la clase media en un intento de negar la condición de clase de los trabajadores. Aunque no es menos cierto que la sociedad se ha hecho muy compleja y hoy entre los propios trabajadores hay muchas diferencias de estatuts econòmico que hacen más díficil el proceso de cohesión, sobre todo en una sociedad en que impera la cultura de externalizar los riesgos y los costes hacia los otros. Pero el conflicto social es real y continua tan vivo como siempre. Algunos venimos insistiendo en esta ideologia des de hace mucho tiempo.
Sobre el papel del sindicato me gustaria aportar dos reflexiones. La primera es que no seria nada positivo para nadie que CCOO suplantara el papel de otras organizaciones sociales y políticas. Entre otras cosas porque muchos trabajadores, incluso afiliados nos podrian recordar que nuestra legitimidad la otorgan para desarrollar el papel de sindicato. Pero eso no impide por supuesto que en nuestra actuación planteemos con fuerza el tipo de sociedad que queremos y demos la batalla política - no partidaria - y ideológica. Aunque en ocasiones no lo parezca, lo hacemos cotidianamente cuando defemos una determinada política fiscal contra la desfiscalización de las rentas del capital o el patrimonio. O cuando defendemos el sistema sanitario público de acceso universal, incluidas las personas immigrantes en situación de irregularidad administrativa. O cuando batallamos pro la mejora de la enseñanza pública. O ahora intentando explicar las razones - no solo econòmicas, si no ideológicas - de esta primera crisis del modelo de globalización sin reglas y contrapoderes.
No es fàcil, porque en los últimos años se ha generado un fuerte desequilibrio entre las fuerzas de la economia y el mercado que actuan en una marco global y las fuerzas sociales o de la política que actuamos en marcos locales, regionales, nacionales o estatales.
Y en relación a la situación actual, creo sinceramente que dentro de la complejidad del problema la respuesta sindical, especialmente en Catalunya no ha sido defensiva, aunque si de defensa de derechos. Si el Gobierno Zapatero ha rechazado las propuestas de facilitar y abaratar el despido de la patronal es entre otras cosas porque conoce nuestra posición y nuestra reacción si se decidiera a iniciar una reforma en este sentido. Las mobilizaciones frente a Felipe Gonzalez y Aznar son una buena vacuna frente a nuevas tentaciones. Si hoy los trabajadores de Nissan pueden negociar una salida para mantener la planta de Barcelona es gràcias a su lucha y también a una fuerte implicación del sindicato. Es cierto que en el caso de las personas que trabajan en la PIME es más complicado por la pròpia realidad de las empresas pequeñas.
Y en eso estamos. Por eso hoy, nuestro secretario general, Joan Carles Gallego, ha anunciado en rueda de premsa conjuntamente con UGT una manifestación para el próximo 14 de marzo. Creo que es una buena oportunidad para levantar una fuerza sindical que haga que mientras dura el tsunami de la crisis - que no va a terminar pronto - los trabajadores podamos estar un poco más protegidos. Y sobre todo evitar que algunos intenten externalizar los costes de la crisis a los trabajadores.