dissabte, 30 de maig de 2020

LOS TRIUNFÓCRATAS DE LA "PAGUITA"

Aquí os dejo mi articulo sobre la casta global de los triunfócratas. Aunque algunos ya lo habréis supuesto es un homenaje a todos los "perdedores" que han formado parte de mi vida y de los que tanto he aprendido. 

https://www.eldiario.es/zonacritica/triunfocratas-paguita_6_1032456771.html
Hay muchas cosas en esta crisis del coronavirus que la hacen distinta a la gran recesión del 2011, entre ellas la diferente orientación de las políticas del Gobierno español. Algunas diferencias tienen que ver con la propia naturaleza de la crisis, otras propiciadas por la diferente lectura que se está haciendo en la Unión Europea del papel de los estados. Pero hay factores que solo pueden imputarse en el haber del Gobierno del PSOE y Unidas Podemos y la orientación de sus políticas. Algunas comprometidas antes del coronavirus, como el aumento del salario mínimo interprofesional y la creación del ingreso mínimo vital como una prestación estructural del sistema de protección social.
El esfuerzo fiscal que se está realizando para minimizar el impacto económico y social que provoca el coma inducido al que se ha llevado al país no tiene precedentes, en términos cuantitativos y cualitativos.
Pero no es solo la dimensión del esfuerzo económico de las arcas públicas, que requerirá del compromiso de la Unión Europea, el factor diferencial, es sobre todo de orientación política. El Estado se ha convertido en asegurador de último recurso de los ingresos de personas, familias y empresas, con medidas como los ERTEs o las prestaciones de desempleo y de cese de actividad de los autónomos, que están salvando muchos empleos. Se está protegiendo a colectivos que hasta esta crisis solían ser olvidados por las políticas públicas, como las empleadas del hogar y los autónomos.
También es muy significativo el cambio en la orientación de las políticas de protección social, con el que se ha afrontado esta crisis, que adoptan un componente estructural. Frente a una concepción meramente contributiva por la que se garantizan rentas solo a quienes cotizan previamente, se ha transitado a una lógica en la que se protegen las necesidades de personas y familias, con independencia de su aportación previa.
Así, han accedido a prestaciones de desempleo personas que en condiciones normales no hubieran recibido ninguna prestación por no haber cotizado suficiente u otras que están fuera del ámbito de protección del desempleo contributivo.
Sin duda la más novedosa de estas medidas es la creación de un ingreso mínimo vital de carácter estructural que pretende combatir la pobreza extrema de algunas familias y que puede ser un instrumento, positivo aunque parcial, en la batalla para reducir la pobreza infantil. Y que, en contra de los que dicen sus detractores no solo no pierde de vista el objetivo de inclusión laboral y social sino que los potencia con medidas concretas.
Los índices de pobreza, pobreza extrema y pobreza infantil en España son escalofriantes. Se trata de una realidad estructural generada por un modelo socio-económico insostenible, agravada por el impacto de la devaluación salarial y precariedad impuestos por las políticas del Gobierno Rajoy y sus socios nacionalistas catalanes durante la recesión del 2011. Y que ahora la crisis del coronavirus ha hecho aún más insoportable en términos sociales e humanitarios.
Se trata de una medida que lleva 30 años entrando y saliendo de la agenda social y política de España, desde principios de los años 90 del siglo pasado cuando CCOO y UGT la situaron en forma de rentas mínimas de inserción – aunque no son exactamente lo mismo que el IMV- en las negociaciones posteriores a la huelga del 14 de diciembre de 1988.
La dificultades de encaje competencial –que se mantienen en el ingreso mínimo vital- el coste económico de su implantación y resistencias ideológicas, entre las que destacaba el supuesto y falso desincentivo al trabajo provocaron que no viera la luz, a diferencia de la exitosa implantación de las pensiones no contributivas, fruto también de aquel proceso de concertación social.
El resultado de aquella inacción del Gobierno del Estado, fue la proliferación de todo tipo de programas vinculados a la idea de una Renta Mínima de Inserción, comenzando por Euskadi y Catalunya, que hoy se han generalizado con un gran desbarajuste en todas las CCAA.
Hablo de desbarajuste y no desigualdad, a pesar de que el diferente nivel protector entre CCAA es muy importante. La desigualdad de los ingresos en España, como en todos los países, es sobre todo de clase y no territorial y la autonomía comporta necesariamente diversidad porque autonomía sin diversidad es un oxímoron.
El desbarajuste proviene de la falta de un criterio compartido sobre la naturaleza de la prestación, los objetivos que se pretende conseguir con este tipo de prestaciones y las diferentes condicionalidades para acceder a ellas.
El simple anuncio de que el Gobierno tenía previsto crear un ingreso mínimo vital ya generó rechazos en algunos sectores de la sociedad, que ahora se han hecho más intensos. En unos casos se trata de razones que van avaladas de argumentos que, como todos, son discutibles.
En otros casos el rechazo al IMV se expresa con un tufillo de aporofobia y odio de clase, el que últimamente ha salido del armario para asaltar las calles, muy evidente. Se refieren a esta prestación como la "paguita" con la que pretenden ridiculizar esta medida, criticar al Gobierno y, sobre todo, estigmatizar a sus perceptores.
Este odio de clase, cada vez más evidente en la extrema derecha y la derecha extrema española, forma parte de una tendencia mundial impulsada por una casta global, la de los triunfócratas. Esos personajes, desde la torre de marfil de sus privilegios, se consideran triunfadores –hasta que se topan con algún disgusto- y desprecian profundamente a los que consideran perdedores, a los que hacen culpables de su precaria situación, en una clara reminiscencia judeo-cristiana.
Los triunfócratas no son solo psicópatas sociales a los que la sociedad no considera como tales porque esa denominación se reserva solo a los perdedores. Detrás de sus posicionamientos hay una ideología muy potente, la falsa meritocracia, que ha sido y continúa siendo uno de los pilares del hipercapitalismo propietarista que tan bien describe Thomas Piketty en su "Capital e ideología".
Son los mismos triunfócratas que ahora, cuan "marranos" conversos, le exigen al Estado una mayor intervención en la salvación de sus negocios, cuando una de sus divisas ha sido siempre el Estado mínimo y sobre todo sin injerencias reguladoras o fiscalizadoras del mercado. Por eso deberíamos llamarlos ultra-intervencionistas de clase –no sé como caímos en la trampa de llamarles neoliberales cuando de liberales no tienen nada.
En esa falsa meritocracia, los ganadores lo son por sus méritos y los perdedores por sus pocos méritos o desméritos. La meritocracia es un de los pilares que sustenta este insoportable régimen de desigualdad social que no para de aumentar en términos de renta, patrimonio pobreza y exclusión social.
Los argumentos que se utilizan contra el ingreso mínimo vital, "la paguita", son los mismos con los que combaten el impuesto de sucesiones, al que califican de "impuesto a la muerte". Son los mismos argumentos triunfócratas con los que se promueve la segregación escolar en el sistema educativo, para que los perdedores de la sociedad – por razones económicas, étnicas o muchas otras como enfermedades mentales o trastornos de personalidad- no molesten a los vencedores de la vida en su camino hacia el éxito social.
Hoy tenemos un doble motivo para estar contentos con el ingreso mínimo vital aprobado por el Gobierno de coalición: va a beneficiar a centenares de miles de familias, situadas en la pobreza extrema, a los que se garantiza como derecho unos ingresos mínimos que les permita mantener su dignidad como personas. Y además se ha infligido una derrota ideológica a los triunfócratas de la "paguita".
Tal como han ido las cosas, la verdad es que la semana no acaba mal. Por una vez las nueces de los derechos de ciudadanía ha terminado eclipsando el mucho ruido de los tricornios.

Los comentarios de nuestros socios

  • 1 DONGUIDOLos triunfópatas de los que habla Coscu son los insolidarios defensores del sistema capitalista ...
  • 2 MolliQué artículo tan bien escrito, muchas gracias. 
  • 3 juanpasoneYo mandaría a estos insultones, insolidarios y faltones a vivir durante un año con esa "paguita"
  • 4 morales1312Estimado compañero: Nada que objetar a tu magnífico comentario. Solamente una cosa : los ...
  • 5 fb_548819701941921Yo ya solo pido (porque lo que se ha legislado me parece importante), que se agilicen los ...
  • 6 EvaJosefinaPor favor, Escolar, pon a Don Guido en plantilla (si no lo tenéis ya).
  • 7 ArteroNo creo que don Guido aceptase,si mal no recuerdo,piensa no continuar como socio aunque no ...
  • 8 ArteroESTAMOS COMO ESTAMOS Hay cosas de un cercano pasado que a muchos no les había gustado. Tiempos ...
  • 9 VirutaaHaría bien el Gobierno en publicitar en la tele pública sus medidas y explicar a la ciudadanía ...
  • 10 VirutaaLa rebusca es el derecho a recoger el fruto que queda en los campos, después de alzadas las ...
  • 11 Menwick68Gracias por este excelente articulo.....a ver si te animas y nos deleitas con uno a la semana !!
  • 12 AlfonsoJVazquez¿Por qué se disimula la realidad con eufemismos que sólo benefician a los autores del delito. En ...
  • 13 JanleEspe, porfa, dame una paguita. Santi mira que te pones pesao, toma y calla En 2010 Esperanza ...
  • 14 rapid43Dongindo. Me ha gustado la frase final. "Somos un pais de comunistas que vota a la derecha". Muy ...
  • 15 saveriusEsto de la paguita es un invento muy antiguo. Cuando el Imperio Romano empezó a expandirse, las ...
  • 16 Liz_12Habría que ver cuál es el origen de la situación privilegiada de muchos que menosprecian ayudas ...
  • 17 DONGUIDO¡Como que no! Yo estaría encantado, como ya lo manifesté cuando decidí darme de baja. Que será ...
  • 18 jmonjebaComo dicen en otros comentarios de algunos artículos: con mis impuestos SI.
  • 19 DONGUIDOCreo que no son mis méritos, porque, sinceramente, cuando repaso algunos de mis comentarios ...
  • 20 isabelhnAlgún día tendré la paciencia de poner por escrito el modelo mental que veo detrás de estos ...
  • 21 DONGUIDOLe importa que nombre otra, especialmente porque ha sido objeto de una preciosa canción de ...
  • 22 rufinoteruelÓle, óle y óle.... Mi inmensa alegría por la medida.
  • 23 G9r8o7Hay quien sabe valorar lo positivo, aún en tiempo de crisis, de un Gobierno progresista. Esto da ...
  • 24 PaubcnMe extrañaba que es este payaso no atacara los independentistas catalanes, no fue CiU la que ...
  • 25 QuetepareceLos que hablan de la "Paguita" , hacen desde siempre ese mismo discurso. Que lo malgastan, que ...

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25 Comentarios

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DONGUIDO
Los triunfópatas de los que habla Coscu son los insolidarios defensores del sistema capitalista cuando en su bolsillo recalan los beneficios, pero que son más comunistas que nadie cuando les vienen mal dadas y se lanzan como lobos hambrientos a pegar bocados al presupuesto del Estado. A veces ni siquiera necesitan que les vengan mal, simplemente chantajean al país al que dicen querer beneficiar, llevando allí sus empresas para aprovechar los bajos salarios, exigiendo suculentas subvenciones y laxo tratamiento fiscal. Y cuando los trabajadores aprenden y piden parte de las plusvalías de su trabajo y las inyecciones de capital hechas a costa de sus impuestos, los triunfópatas se van con la música a otra parte. O sea donde haya una clase obrera menos reivindicativa.
Pero también tenemos otro tipo de triunfópatas, partidarios de la iniciativa privada sí, pero ellos se aseguran empleos, que son sinecuras, trabajando (es un decir) teniendo como patrón a la administración. La política está llena de funcionarios.
Entre estos, muchos economistas neoliberales, aunque algunos sean de la esfera del PSOE, profesores y catedráticos, que se dedican a dar consejos en los medios de comunicación, en lugar de comprar acciones. Que es lo que harían si de verdad supieran de economía. Se creen con muchos méritos, pero si los dejaras solos en el campo se morirían de hambre y con hiperinflacción de nutrientes, o tendrían que recurrir a uno de esos "fracasados" que solo valen para sobrevivir a duras penas con su duro trabajo de agricultor. Y para más INRI puede que ese agricultor sea uno de esos temporeros que saquean las arcas del Estado, viviendo a cuerpo de rey en las barras de los bares de Andalucía y Extremadura, gracias a las mamandurrias del PER.
En fin, como he dicho muchas veces, que somos un país de comunistas que votan a la derecha. 
Molli
Qué artículo tan bien escrito, muchas gracias. 
juanpasone
Yo mandaría a estos insultones, insolidarios y faltones a vivir durante un año con esa "paguita"
AlfonsoJVazquez
¿Por qué se disimula la realidad con eufemismos que sólo benefician a los autores del delito.
En España no hay "pobreza extrema" hay "miseria atroz".
Es el fruto de los gobiernos que han bajado los impuestos que la hubieran impedido
Es el fruto de los gobiernos que han reducido la atención a los dependientes sin recursos
Es el fruto de los gobiernos que han hecho una reforma laboral han arruinado los salarios
Es el fruto de los gobiernos que se han dedicado a la corrupción y saqueo de los PGE
Es el fruto de los gobiernos que han logrado dejar a la sanidad inerme ante la pandemia
Es el fruto de los gobiernos que pretenden ser reelegidos para terminar con su destrozo.
Virutaa
La rebusca es el derecho a recoger el fruto que queda en los campos, después de alzadas las cosechas y ya en la Biblia se habla de el. Suele darse, entre otras producciones, en vides y olivos. Hace unos años hubo gran polémica sobre si era un derecho o una prerrogativa de los propietarios. La razón de fondo era que los jornaleros podían obtener un cierto beneficio en la rebusca y no se sometían a los salarios que fijaban los propietarios. Con la “paguita”, así se le llama en Andalucía por lo menos, los más desfavorecidos pueden ser mínimamente dueños de su hambre y, claro, esto no interesa a los que tienen que contratarles y les quieren sometidos. El hambre es la cadena mas fuerte.
morales1312
Estimado compañero: Nada que objetar a tu magnífico comentario. Solamente una cosa : los "economistas" no invierten en acciones, por que no son tontos y no creen en el mercado que sacralizan.
Janle
Espe, porfa, dame una paguita. Santi mira que te pones pesao, toma y calla
En 2010 Esperanza Aguirre nombró a Santiago Abascal director de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid. Nada más llegar al cargo, el sueldo que se le asignó fue de casi 90 mil euros y una productividad de más de 12 mil. Sin embargo, en junio, la Comunidad de Madrid redujo el salario de ese puesto y se le asignó uno de 93.855 euros (82.491,84 euros de sueldo base y una productividad de 11.363,16).
Creo que se parecen a los de la foto
fb_548819701941921
Yo ya solo pido (porque lo que se ha legislado me parece importante), que se agilicen los trámites para que los que estén pasándolo mal, reciban su "paguita" lo antes posible. Y otra cosa, parece que desde Europa hemos recibido un dinero. Lo mínimo es que este se administre ahora bien, y "no se pierda nada por el camino" + no dar un espectáculo más que vayamos a lamentar. Digo yo vamos.
EvaJosefina
Por favor, Escolar, pon a Don Guido en plantilla (si no lo tenéis ya).
Virutaa
Haría bien el Gobierno en publicitar en la tele pública sus medidas y explicar a la ciudadanía lo que están haciendo. Y porque Ppvox se oponen.
Liz_12
Habría que ver cuál es el origen de la situación privilegiada de muchos que menosprecian ayudas sociales como ésta. Seguramente a más de uno/a le ha venido dado como pan bajo el brazo, y no siempre con causas limpias de sus antecesores. Muy buen artículo. 
DONGUIDO
¡Como que no! Yo estaría encantado, como ya lo manifesté cuando decidí darme de baja. Que será cuando cumpla mi suscripción, en octubre, o el día tenga que poner mi nombre y apellidos al comentario. Si tengo que firmar alguno será en la hoja parroquial de mi pueblo, que no tiene fines lucrativos y a lo mejor me reconcilia con Dios. Porque, aunque soy ateo por su gracia y ya se que no, pero...¡Y si sí!
Y no es que me preocupe que se conozca mi identidad, es que soy muy pudoroso y me ruboriza que me exhiban y más sin mu consentimiento. Y la prueba de que no es cobardía es que, cuando ese día llegue, yo mismo daré mi nombre y apellidos y hasta dejaré un enlace con el plano de mi domicilio por si alguno de los amigos que aquí dejo, algún día, pasa por el lugar y se acerca a visitarme. Le aseguro que tendrá la mejor de las bienvenidas.
Por eso y porque vean cuantas veces he dicho ser un privilegiado, tanto que llegaba a sentirme incómodo pensando en la gente recluida en un piso, en el que estoy pasando el confinamiento en pleno contacto con la naturaleza.
Un cariñoso saludo y ya sabe, yo las invitaciones las mantengo. Y hasta le puedo llevar, si es jueves, al semanal rezo del angelus en la cuchipanda. Que otra cosa no tendremos, pero "ermitas" no nos faltan.
DONGUIDO
Creo que no son mis méritos, porque, sinceramente, cuando repaso algunos de mis comentarios desearía que me tragara la tierra. Sin ir más lejos, no hace tanto me automoderé uno, porque errores materiales aparte, que salen a tropel, su redacción me horrorizó. Y es que, aunque siempre me hago el propósito de releer antes de enviar, me ocurre lo mismo que con los del final de las navidades.
Como he dicho, no son mis méritos, sino los ojos con los que usted me lee. De todas formas, muchas gracias.
Artero
No creo que don Guido aceptase,si mal no recuerdo,piensa no continuar como socio aunque no comparto las razones que da,respeto su decisión,si su salida se produce
Artero
ESTAMOS COMO ESTAMOS
Hay cosas de un cercano pasado
que a muchos no les había gustado.
Tiempos que en ruedas de prensa
había bulos hechos con “conciencia” 
el taparlos ahora parece una ciencia.
Los que lo contaban no salen ahora
lástima que ya sea no buena la hora.
¿ Ellos mostrarían la misma sagacidad
o ha mermado mucho su capacidad ?
Lo cierto es que reciben otras ordenes,
incluso, hasta en públicos desordenes
Hay que ver como cambió la situación,
ahora, es muy diferente la alineación.
Ahora los bulos tiene hasta pasaporte
de su identidad conocemos el soporte.
Que mal sienta estar fuera de juego,
por eso, se atreven a jugar con fuego.
Los pirómanos se creen ser bomberos,
el fuego nunca se apagó con “sombreros”
y aún menos con los que tienen tres picos
saverius
Esto de la paguita es un invento muy antiguo. Cuando el Imperio Romano empezó a expandirse, las diferentes conquistas territoriales surtieron a Roma de miles, millones de esclavos, que fueron empleados como mano de obra. Desplazaron a los obreros libres, cuyas posibilidades de ocupación se hicieron casi inexistentes. Para combatir esa bomba social, a partir de Augusto se puso en marcha reparto gratuito de trigo, las annonae. Con ello, la plebe se garantizaba el alimento, completando el resto de su economía con mil chanchullos. 
Mucho se ha hablado de los gladiadores, pero la gran pasión de los romanos eran las carreras. Y no era sólo pasión. Las apuestas movían una montruosa cantidad de dinero. Eran, de hecho, la base de la economía de las clases modestas, expulsadas del mercado laboral. El panem et circenses no era sólo entretenimiento: eran medidas económicas.
Paguita y chanchullos. Así sobrevivió el Imperio Romano cuatrocientos años más. Y desapareció la violencia social. Las únicas violencias fueron políticas (poner y quitar emperadores) y religiosas. Pero eso es otra historia...
jmonjeba
Como dicen en otros comentarios de algunos artículos: con mis impuestos SI.
isabelhn
Algún día tendré la paciencia de poner por escrito el modelo mental que veo detrás de estos comportamientos que se repiten en la historia. Esos comportamientos egocéntricos y finalmente miserables y mentirosos. 
Parece que una condena del homo sapiens es su capacidad de anticiparse, de imaginar el futuro y la otra no darse cuenta del origen de sus figuraciones. Para mí, el temor a morir y el impulso que nos empuja a sobrevivir por encima de todo es el primer paso en ese sálvese quien pueda. Pero la ignorancia de este fenómeno nos lleva a repetirlo una y otra vez y a creer que las cosas tienen que ser necesariamente así. 
Estoy convencida de que esa ignorancia se puede cambiar. Se debe cambiar desde la educación infantil hasta que nos marchemos de este mundo. El temor a morir o a perder lo que hemos acumulado para darnos seguridad nos hace miserables, capaces de tergiversar los relatos y decirnos muchas mentiras que nos justifiquen ante nosotros mismos y ante los demás. 
No quiero sentirme enojada – me resulta muy fácil – por este fenómeno de las mentiras sociales, prefiero hacer todo lo que pueda por empujar en la dirección de una educación igual para todos, educar en la generosidad, en la cooperación, en la creatividad y el desarrollo del bien común. Erradicar la ignorancia sobre las mentiras, las creencias y justificaciones que creamos para mitigar el mal sabor de boca que queda en el fondo a cualquier persona que hace a sabiendas el mal otro. 
Un saludo a todos los que han escrito aquí. Me gusta leerlos y saber que están.
DONGUIDO
Le importa que nombre otra, especialmente porque ha sido objeto de una preciosa canción de nuestra nunca bien ponderada Zarzuela:
“La espigadora con su esportilla,// parece la sombra de la cuadrilla.// Va espigando tras los segadores,// lo mismo sudores del hombre que siega y que trilla.// La espigadora con su esportilla,// por los caminos de los restrojos// como tú tienes tan buenos ojos.// Y ay yayayay,// no rebañes los campos de miel,// que detrás de la hoces fui yo,//todo el día al aire y al sol.”
https://www.youtube.com/watch?time_continue=1&v=K4NUx9MCuT4&feature=emb_logo
rapid43
Dongindo. Me ha gustado la frase final. "Somos un pais de comunistas que vota a la derecha". Muy bien. Saludos.