dilluns, 9 de setembre de 2019

ESTADO GASEOSO DE LA INVESTIDURA



Una de las características de los momentos que vivimos, aunque seria más adecuado decir que los sufrimos, es que los tiempos son líquidos y las opiniones gaseosas. 

Todo va tan rápido y tiene tan poca consistencia que en ocasiones las valoraciones de una situación, los artículos, las opiniones, por no hablar de los tuits, no aguantan el paso del tiempo. A veces no aguantan ni el paso de las horas. 

En este estado de cosas, seria recomendable que periódicamente todos hiciéramos el esfuerzo de contrastar que ha pasado con nuestras opiniones y aseveraciones. Suele ser frecuente hacerlo con los otros y muy infrecuente hacerlo con nosotros mismos. Es como la autocrítica, se la exigimos a los demás y se nos olvida aplicarnos el consejo. 

Eso me ha venido a la cabeza cuando alguien cercano me ha recordado como han ido evolucionando mis opiniones en relación a los resultados de las elecciones generales del 28 de abril y los escarceos políticos referidos a la investidura de presidente del Gobierno. Y he pensado que estaría bien hacer este ejercicio retrospectivo y comprobar como le ha ido el paso del tiempo a mis opiniones en estos escasos cuatro meses y medio, que en política es el equivalente una era geológica. 

El 30 de abril publicaba en eldiario.es un artículo con una primera valoración de los resultados de las elecciones, que titulé “desmenuzando el 28 de abril” https://www.eldiario.es/zonacritica/Desmenuzando-abril_6_894220591.html después de descartar otros encabezamientos que me parecían demasiado asertivos. 

Solo quince días después, el 15 de mayo, hacía en el diario ElCorreo una reflexión titulada “Ventana de oportunidad” que al leerla 4 meses después pone de manifiesto el grado de ingenuidad con el que la escribí. Decía cosas como que “el futuro gobierno de Pedro Sánchez tendrá ante sí una oportunidad única para encarar algunas de nuestras grandes asignaturas pendientes”.  Algo debí intuir ya en aquellos momentos, porque el artículo acababa con una llamada a contener la euforia y una advertencia sobre los riesgos de caer en la irresponsabilidad. Así, deje escrito un último párrafo que decía: “Aunque me temo que una vez más el principal enemigo será la tendencia al tacticismo insomne en el que la política se ha instalado últimamente. Tenemos una ventana de oportunidad única, seria una irresponsabilidad no aprovecharla”. 

El mes siguiente y a la vista de cómo iban los escarceos de la investidura publiqué de nuevo en eldiario.es y bajo el título de “Rebeldes con causa” un artículo advirtiendo de los riesgos de que PSOE y UP o mejor Pedro y Pablo se pusieran a practicar el “Juego del Gallina”. Parece que no iba muy desencaminado. https://www.eldiario.es/zonacritica/Rebeldes-causa_6_915568437.html

A la vista de cómo transcurrió el debate y votación de la investidura de Julio el 6 de agosto me sentí en la obligación, también un poco ingenuamente, de recordar que las izquierdas están condenadas a cooperar si se quiere hacer avanzar las políticas de transformación social.  https://www.eldiario.es/zonacritica/Izquierdas-condenadas-cooperar_6_928167210.html

He de reconocer que estos días he intentado escribir de nuevo sobre el tema de la investidura y no lo ha conseguido. Me siento bastante como si fuera un inadaptado social, no entiendo nada, tengo la impresión que vivo en un mundo distinto al de los negociadores de la investidura. He intentado ponerme en su lugar, pero a pesar de los esfuerzos no consigo entender que está pasando. 

En fin, aún queda tiempo, tal como han recordado Unai Sordo y Pepe Alvarez, secretarios generales de CCOO y UGT en este artículo.https://elpais.com/elpais/2019/09/06/opinion/1567783719_307455.html 

Esperemos que no se cumpla la predicción hecha hace unos meses y que al final no se tiré por la borda los votos de la ciudadania y se desaproveche esta ventana de oportunidad.