dimarts, 30 de juny de 2015

MUJERES, SALARIOS Y PENSIONES


El Gobierno Rajoy, en lo que parece un capitulo más de su campaña electoral sostenida, ha presentado lo que llama el Plan de apoyo la Familia

Entre las medidas anunciadas aparece una relacionada con las pensiones de las mujeres que hayan tenido hijos, que requiere cuanto menos una concreción por parte del Gobierno y sobre todo exige un debate social.

Del documento presentado en la Comisión del Pacto de Toledo se desprende que para el Gobierno esta es una medida de apoyo a la maternidad, que se concreta cuando las mujeres cumplan 65/67 años.

El Gobierno hace un diagnóstico sobre la baja natalidad en España, incluso lo relaciona con la situación de discriminación de las mujeres en el mercado de trabajo. Pero lo hace como si fuera un analista externo sin responsabilidades en esta situación.

Por supuesto en su análisis el Gobierno se olvida de analizar que papel juegan en esta discriminación la Reforma Laboral de PP y CIU. Su impulso del contrato a tiempo parcial, especialmente para mujeres. La desregulación de las condiciones de trabajo que ha impuesto y la concesión a las empresas de la facultad de modificar unilateralmente horarios y jornadas a las trabajadoras.

En su olvido analítico, el Gobierno tampoco identifica como causas de esta caída de la natalidad la clara insuficiencia de las políticas sociales, de atención a las personas, de escuelas infantiles y de servicios a la dependencia.

Por supuesto tampoco aborda como afecta la estructura de sociedad patriarcal de reparto del empleo y de las tareas. Lo de repartir el empleo para compartir el trabajo no está en su horizonte.

En resumen en vez de abordar las causas de esta baja natalidad y de la discriminación de las mujeres el Gobierno dice querer compensarlo cuando estas mujeres se jubilan.

Así plantea la posibilidad de en el futuro y solo para las futuras pensionistas de complementar la pensión inicial de las mujeres que hayan tenido 2 o más hijos.  

El documento del Gobierno concreta muy poco su propuesta que tiene muchos interrogantes, bastantes aristas y algunas trampas. Por eso sugiero algunas reflexiones para un debate social, que me parece imprescindible.

La primera tiene que ver con la forma escogida para presentar esta propuesta. Uno de los objetivos compartidos del Pacto de Toledo fue, y debiera continuar siendo, evitar la manipulación grosera de los partidos gobernantes, especialmente en épocas electorales.
Quiero recordar que durante esta legislatura, el Gobierno y el PP han dejado herido de muerte al Pacto de Toledo, al incumplir sus acuerdos, no convocarlo salvo cuando era de su interés y negándose a debatir las propuestas de todos los grupos de la Cámara, menos el PP que le hemos hecho.

La segunda reflexión gira sobre la necesidad que las reformas de las pensiones se hagan con un enfoque global, en que se analicen los gastos, es decir la evolución de las pensiones, pero sobre todo los ingresos que es el principal reto de nuestro sistema de seguridad social. Y que las reformas no se hagan a trozos, a retales. Es la única manera de evitar más ineficiencias y grandes injusticias.

La tercera tiene que ver con el análisis de las fuertes discriminaciones de genero que sufren las mujeres en el trabajo y que se reproducen en el sistema de seguridad social. No en vano nuestro sistema es contributivo y existe una relación directa muy fuerte entre salarios, cotizaciones aportadas y pensiones recibidas.

La manera de encarar estas discriminaciones no debería ser, como propone el Gobierno Rajoy, atenuar cosméticamente las injusticias, sin abordar sus causas.

El origen profundo de esta fuerte discriminación de las mujeres en el trabajo es un modelo de sociedad muy patriarcal que castiga a las mujeres por varias vías. Se especializa a las mujeres en puestos de trabajo a tiempo parcial, para que puedan continuar desarrollando dobles y triples jornadas. Se les encarga trabajos con mucha consideración social – atención a personas- pero poca consideración laboral. Se les impide o dificulta la compatibilidad de ser persona y trabajadora al mismo tiempo. Eso sucede también con los hombres, pero el factor maternidad recrudece en las mujeres el impacto negativo.

La última Reforma Laboral de PP y CIU ha profundizado en este modelo perverso para las mujeres.

Junto a estos factores relacionados directamente al mercado de trabajo, existen otros que tienen que ver con la legislación de seguridad social que penaliza los contratos a tiempo parcial o la situación de maternidad o las reducciones de jornadas para atender a hijos menores o discapacitados. Son muchas las situaciones identificadas y las propuestas presentadas durante esta legislatura, que el Gobierno y el PP han rechazado.

El criterio general seria que las mujeres no vieran reducidas sus cotizaciones como consecuencia de la maternidad o de reducciones de jornada para atender hijos o de permisos parentales – tampoco los hombres que los utilicen-. Y la manera de hacerlo pasa por cubrir con aportaciones públicas los vacíos de cotización o las caídas de cotización derivados de estos supuestos.

Así de esta manera se abordaría el problema desde su origen y actuando sobre sus causas, no sobre sus efectos y manteniendo las causas discriminatorias que es lo que hace el PP.

El cuarto plano pasa por abordar, en el supuesto de decidirse una mejora en las pensiones de las mujeres, a qué supuestos beneficiaria y en qué condiciones. Una buena parte de las discriminaciones salariales y de rebote en pensiones se producen de manera generalizada en todas las mujeres y con mayor intensidad en mujeres con salarios bajos. Estos son dos parámetros que la propuesta del Gobierno ignora. No parecería pues lógico limitar esta mejora solo a mujeres con hijos, salvo que el objetivo sea otro. Si así se hiciera se produciría una discriminación entre mujeres en función de su maternidad o no. Y tampoco parece lógico que se aplique igual a las pensiones mínimas que a las máximas, cuando la discriminación es más intensa en los tramos bajos. Si así se hiciera se estaría produciendo una doble discriminación.

Si el objetivo es facilitar la maternidad y la asunción compartida de responsabilidades, las políticas pasan por actuar en el momento del nacimiento de los hijos y en sus primeros años. Sobre todo a partir de políticas puestas en marcha en otros países que permiten compatibilizar sin costes negativos las responsabilidades de madres y padres con sus hijos. Permisos con salario y cotizaciones sociales en los primeros años de vida, entre otros.

El quinto aspecto a reflexionar es sobre el momento de entrada en vigor esta medida. Si se trata de beneficiar a las mujeres pensionistas que se han podido ver afectadas en sus carreras laborales de cotización, lo lógico es que fuera también para las que ya hoy son pensionistas. En este tema, la discriminación es mayor cuanto más tiempo hace que la persona es pensionista. Porque en épocas pasadas el impacto discriminatorio fue brutal. Por tanto no tendría sentido que esta mejora solo se aplicara a las mujeres que pasen a ser pensionistas a partir del 1 de enero del 2016, cuando la discriminación mayor se produce con las que hoy son ya pensionistas. En este caso a la discriminación de genero y de clase  se le sumaria la discriminación de edad. Absurdo total.

Además de la barbaridad que supondría que la mejora beneficie a quienes se jubilen el 2 de enero del 2016 y no a las jubiladas el 14 de diciembre del 2015.

Y por último y no por ello menos importante debe discutirse como se financiaría esta mejora de las pensiones. Durante esta legislatura el Gobierno ha adoptado medidas de mucho impacto negativo en las pensiones con la excusa de la estabilidad financiera del sistema.

El PP se ha cargado la revalorización automática de las pensiones y ha regulado un nuevo sistema de calculo que reduce las expectativas de las futuras pensiones. El argumento utilizado de manera machacona es la insostenibilidad de nuestro sistema de pensiones.

Desde el 2012 el Gobierno viene utilizando el Fondo de Reserva de la Seguridad Social para cubrir los déficits anuales. De manera que de no adoptarse medidas, el Fondo tiene solo unos cuantos años de vida.

Desde las organizaciones sindicales y desde diferentes fuerzas políticas se ha planteado insistentemente al Gobierno la necesidad de abordar nuevas fuentes de financiación del sistema, especialmente aumentado los ingresos fiscales.

En este sentido cualquier mejora en las pensiones de las mujeres solo tendría sentido financiarla desde la aportación del Estado vía transferencia fiscal. Al igual que se hace con las pensiones no contributivas y con los complementos de mínimos de las pensiones contributivas. Las razones son de dos tipos, las cotizaciones sociales no tienen capacidad para aportar más recursos. De hecho no pueden ni soportar el actual peso de las pensiones contributivas.

Pero las más importante es que una medida de esta naturaleza que reconoce el derecho a una pensión mayor de aquella por la que se ha contribuido, debería ser financiada como gasto no contributivo e ir a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. Es la única manera que la solidaridad que puede contener se financien con aportaciones de todos los ciudadanos y no solo con aportaciones de los trabajadores.

De lo contrario el resultado puede ser que, con el argumento de la discriminación de genero, se este adoptando una medida que conlleva fuertes discriminaciones entre las mujeres por razón de maternidad, de clase y de edad y que su financiación corre a cargo no de quien provoca la discriminación – empresas y políticas públicas- , sino del resto de trabajadoras y trabajadores. Un efecto claramente regresivo en términos sociales.

Estos son a mi entender los temas a debatir en los procesos de concertación social y en la Comisión del Pacto de Toledo. Eso claro si el Gobierno quiere ir de verdad más allá de la campaña electoral.

dilluns, 29 de juny de 2015

EL CANDIDAT MAS I LES PENSIONS


En una recent entrevista al candidat, camuflada d’entrevista al president, el Sr. Mas va afirmar que una Seguretat Social catalana garantiria millors pensions.

Em sembla una afirmació sense rigor i un engany a la ciutadania, que només es pot fer en un monòleg televisiu i no aguanta un debat de 5 minuts. I així vaig dir-ho.

A partir d’aquest moment, un tsunami de hooligans de la llista pel president m’han dedicat tot tipus de desqualificacions.

Vagi per davant que és perfectament legítim plantejar que una Catalunya independent ha de tenir sistema propi de pensions. Però no afirmar que això, per si sol, garanteix millors pensions. És absolutament fals. Com també és fals si es diu el contrari.

L’evolució del nostre sistema de pensions, espanyol o català està més lligat a l’evolució de l’economia, del mercat de treball que al marc polític en què s’articula. Entre d’altres coses perquè les dinàmiques són bastant comuns a tota Europa i estan molt marcades per tres processos simultanis: envelliment de la població, esgotament del model de finançament de base contributiva, és a dir via cotitzacions, i la negativa dels poders econòmics a una major aportació fiscal al sosteniment de les pensions.  Sense oblidar que es vol aprofitar l’oportunitat per promoure sistemes privats de capitalització individual. 

En les properes dècades tots els sistemes de pensions, tots, viuran moments de tensions i inestabilitat. També, per cert, els anomenats de capitalització privats, tot i que en aquest cas les tensions vénen motivades per la caiguda de les rendibilitats en un context de baixos tipus d’interès, especialment quan es tracta de sistemes de prestació definida.

Les tensions seran més grans en aquells sistemes de Seguretat Social que tenim un major pes de finançament contributiu, en el cas d’Espanya un 80%. La raó és obvia, les cotitzacions són una part del cost del factor treball i en una economia globalitzada la pressió a la baixa dels costos laborals és molt gran, especialment en els països com el nostre amb una economia especialitzada en ocupació intensiva en mà d’obra i poca innovació i productivitat.

La situació a Espanya es caracteritza per tres factors: l’entrada en dèficit a partir de l’any 2010 com a conseqüència de la caiguda de la població ocupada, la precarització contractual i la baixada del salaris. La reducció molt significativa del Fons de Reserva de la Seguretat Social, de manera que, de no prendre mesures, es pot esgotar en cinc anys. I, com a element positiu, que la despesa en pensions en relació al PIB és encara de les més baixes del nostre entorn i per tant ens permet un major recorregut en esforç fiscal.

Aquest dèficit és també molt important, quasi bé idèntic, si es territorialitzen les dades per CCAA. I a Catalunya ha superat ja els 4.000 milions d’euros en el darrer exercici tancat del 2014. 

Aquestes són les raons que ens han portat a ICV-EUiA a plantejar la necessitat d’una reforma amb el màxim de consens. On l’objectiu no pot ser reduir la despesa, com en les reformes anteriors, sinó augmentar els ingressos. La clau està en augmentar els ingressos fiscals, que s’haurien de fer càrrec d’unes prestacions que no són estrictament contributives, les de viduïtat i orfenesa, que superen els 21.000 milions d’euros anuals. Procés que es podria fer de manera progressiva en un període de 15/20 anys.

Aquesta necessitat d’augmentar els ingressos serà la mateixa tant en un sistema de pensions espanyol com en un de català.

Dir que les pensions augmentaran sols pel fet d’articular un sistema propi de Seguretat Social és enganyar la ciutadania. Sobretot si es fa a partir de dades parcials i enganyoses que pretenen apuntalar aquestes afirmacions.

És cert que Catalunya té més població ocupada, salaris de mitjana més elevats i, per tant, més possibilitats d’ingressos per cotitzacions. Però aquesta és només una part de la realitat.

Les cotitzacions aporten menys del 80% del total del cost de les pensions. Per tant, en qualsevol escenari serà imprescindible aportar més i nous ingressos només per garantir el nivell actual de les pensions.

I sobretot és imprescindible que, a més de la foto fixa a data d’avui, intentem una projecció de futur, la qual cosa en matèria de Seguretat Social és sempre molt difícil, com s’ha demostrat amb les moltes fallides de les prediccions, la majoria interessades.

Quina és la situació actual a Catalunya i quines poden ser les projeccions?

La despesa global en pensions a Catalunya és superior a la mitjana d’Espanya i continuarà així en les properes dècades.

Per dues raons: les pensions actuals són reflex de les cotitzacions dels darrers 40 anys, que a Catalunya en general han estat més elevades. A Catalunya la pensió mitjana actual és superior a la mitjana espanyola en totes les modalitats de pensions contributives. Per exemple, en pensions d’invalidesa la mitjana espanyola està al maig de 2015 en 923,21 euros/mes i la mitjana catalana en 999,34 euros/mes.

El segon factor és el major temps que els catalans estem cobrant pensions, fruit de la major expectativa de vida. I així ho continuarà sent en les properes dècades. L’expectativa de vida a  Espanya és de 82,82 anys i a Catalunya de 83,19. Però el més important és que aquesta diferencia és més gran quan l’expectativa de vida es calcula a partir dels 60, 70, 80 o 90 anys.
Més pensions, amb una quantia mitjana més alta i amb més anys cobrant-les suposa clarament un major esforç de finançament per a la societat. I per tant, qui digui que les pensions seran millors, haurà de dir com finançarà aquesta millora.

Segons el Sr. Mas i els seus hooligans per fer-ho tenim més ingressos contributius via cotitzacions. Perquè diuen que tenim més gent jove, més persones treballant, amb salaris més elevats. I això és només parcialment veritat.

És cert que la nostra població de fins a 19 anys és proporcionalment major que l’espanyola. L’explicació rau, sobretot, en els fluxos migratoris dels darrers anys, més importants a Catalunya que a Espanya. Però, com saben molt bé els demògrafs, aquest diferencial de natalitat entre els immigrants s’està escurçant a gran velocitat.

En la resta de franges el diferencial és menor. Mentre a Catalunya tenim un 56,22% de població en les franges de 20 a 59 anys, a Espanya és del 55,78%. I a Catalunya tenim un 23,32% en les franges de 60 en endavant i a Espanya és del 23,51%. Un diferencial molt poc significatiu. 

El més important a efectes del que parlem és que cada vegada és menys veritat que tinguem uns salaris més alts que la mitjana. Encara continua sent així, però el diferencial s’ha escurçat, molt i molt ràpidament. Per dues raons, per la precarització de l’ocupació provocada per la reforma laboral de PP i CiU i per la caiguda de pes del sector industrial –que és el que tradicionalment ha tingut salaris més alts- en l’economia catalana i la seva substitució pel sector serveis, especialment vinculat al turisme amb salaris més baixos.

En resum, l’escenari a Catalunya en el context d’una sistema propi de pensions és un major percentatge de despesa en pensions en relació a Espanya que, com a conseqüència de factors demogràfics, continuarà creixent.

I un major percentatge d’ingressos en relació a Espanya, diferencial que, com a conseqüència de la precarització laboral i del canvi d’estructura productiva, s’anirà escurçant.

O sigui, moltes tensions de finançament que s’hauran d’afrontar amb majors ingressos fiscals. I caldrà decidir d’on surten.

Significa això que un sistema català de pensions no és viable? Òbviament no, qui digui això falseja la realitat tant com el candidat Mas. Però voldria insistir en què la quantia de les pensions futures té molt a veure amb les polítiques que es practiquin en ocupació, relacions laborals i fiscalitat i molt menys amb el marc territorial en què s’articulen.

Un altre dia podríem parlar de com s’estructura un possible trànsit d’un sistema espanyol a un de català. Com es reparteixen els dèficits i com es paguen. Què passa amb aquelles persones que tenen carreres professionals distribuïdes per tota Espanya, què passa en el futur amb l’articulació de la mobilitat en empreses amb centres de treball repartits per tota Espanya i sistemes de Seguretat Social diferenciats.

Total, petits detalls insignificants.     

divendres, 26 de juny de 2015

ADÉU WERT

Per celebrar que Wert se'n va i que aviat fotrem fora la LOMCE i a Rajoy us deixo un recordatori del meu debat amb wert quan la tramitació de la LOMCE.


dijous, 18 de juny de 2015

ICV-EUiA debat amb CIU sobre la reforma laboral

Aquí us deixo el vídeo del debat que vam tenir el dimarts passat al Congrés entre els grups parlamentaris d'ICV-EUiA i CiU sobre la reforma laboral.


dimarts, 16 de juny de 2015

DEGRADACIÓN POLÍTICA Y JURÍDICA

Acabo de solicitar en la Junta de Portavoces la intervención del Presidente del Congreso para que ampare la función del Congreso de Diputados y su dignidad como Poder Legislativo.
A lo largo de esta legislatura hemos visto como se iba deteriorando el proceso de elaboración de las leyes como consecuencia del abuso que el Partido Popular ha hecho de su mayoría absoluta.
Es evidente que la mayoría obtenida en las urnas, y que se expresa en el Congreso, es legítima para cerrar los debates en favor de quienes ostentan esa mayoría. Pero debería ser también claro que las mayorías, por más absolutas que sean, no legitiman para hacer cualquier cosa, y menos para usarla para deteriorar las funciones del legislativo y deteriorar la democracia.
Aunque durante esta legislatura hemos tenido muchos ejemplos de ello, en la fase final el PP está sobrepasando todos los límites.

Ya no se trata solo del uso reiterado del Decreto Ley. Ni tan siquiera del abuso de los llamados Decretos Ley Ómnibus, que de hecho son verdaderos portaviones de normas. En los últimos meses el Partido Popular se está acostumbrando a presentar enmiendas que nada tienen que ver con el contenido del proyecto debatido. Con este comportamiento el Partido Popular elude en unos casos los dictámenes del Consejo de Estado, en otros presenta verdaderos Proyectos de Ley por la puerta de atrás. Y en todos los casos, el PP impide que el resto de grupos podamos ejercer nuestras funciones, porque las enmiendas presentadas por el PP se convierten en Ley, sin que tan siquiera el resto de grupos hayamos podido enmendarlas ni discutirlas.

El resultado es un grave deterioro democrático, un atentado a la seguridad jurídica que protege el artículo 9.3 de la Constitución, un ninguneo constante al Congreso y una burla a la democracia.
En este permanente fraude de ley en la elaboración de las Leyes, el Partido Popular acaba de ultrapasar todos los límites en el debate de la llamada Ley de Segunda Oportunidad. No se trata solo que la ley que se va aprobar se convertirá en el sexto texto de la ley concursal en menos de dos años.
En la tramitación de la Ley de Segunda Oportunidad que supone una reforma del proceso concursal, el Partido Popular ha presentado enmiendas que modifican 12 leyes, 2 decretos legislativos, 3 decretos y afecta a una directiva de la UE. En todos los casos se trata de normas que nada tienen que ver con el proyecto de ley que se está discutiendo.

Para que se hagan una idea algunas de las Leyes reformadas se refieren al capital riesgo, a las sociedades de inversión colectiva, a la asistencia sanitaria, a las prestaciones de los españoles residentes en el exterior. Sin olvidar la ley del juego, la que regula los fondos de pensiones, la ley de contratos del sector público, las cooperativas agroalimentarias. Es tal la chapuza con la que actúa el Gobierno y obliga a actuar al legislativo que las reformas legislativas presentadas por la puerta de atrás afectan a Leyes que se acaban de aprobar hace unas pocas semanas, como la Ley 2/2015 de desindexacción de la economía española o la propia Ley de Presupuestos del Estado de 2015.   
Este es un abuso que el grupo de la Izquierda Plural hemos denunciado muchas veces, sin éxito, porque la mayoría absoluta del PP todo lo tapa.

Por eso creemos que el Presidente de la Cámara tiene la responsabilidad política, legal y ética de pararle los pies al Partido Popular. Basta con que pida un informe a los letrados de la cámara sobre la legalidad de este comportamiento, atendiendo entre otras cosas a la jurisprudencia emitida ya en su momento por el Tribunal Constitucional.

Tampoco estaría mal que el Consejo General de la Abogacía Española levantara su voz ante este atropello a la democracia. Si para algo tiene sentido el mantenimiento de algunos colegios profesionales es para que en momentos como este ejerzan una función social crítica ante los abusos del Poder.

Los silencios de hoy, las connivencias con este abuso de poder, serán responsables de un grave deterioro democrático que no nos podemos permitir.   

divendres, 12 de juny de 2015

Intervenció demanant als socialistes que no avalin el TTIP

Aquí us deixo el vídeo de la intervenció ahir denunciant el Tractat Transatlàntic de Comerç i Inversions (TTIP). Un tractat que només busca beneficiar els inversors i les multinacionals i deixa de banda a les persones. 

dimarts, 9 de juny de 2015

ELS REPTES DE LA POLÍTICA, AVUI I AQUÍ


De totes, la crisi més important que estem patint és la crisi de la política com a forma de governar les societats. La impotència de la política davant el poder dels mercats financers, com a grans reguladors reals de les societats, és cada vegada més evident. 
I ho serà molt més si s'aprova el Tractat Transatlàntic de Comerç i Inversió entre la UE i els EUA. El TTIP representa el paradigma de l’hegemonia ideològica dels mercats: la creació de grans àrees econòmiques sense instàncies de govern polític i amb regulacions de facto via "harmonització competitiva" i sotmetiment dels estats a tribunals privats. 
Aquest és el veritable debat sobiranista del segle XXI. Un repte que la ciutadania es nega a veure i la política no sap o no vol explicar. A ningú li agrada assumir les seves limitacions, la seva impotència. I és aquest negacionisme el que fa més greu la crisi de la política.
De moment, la resposta majoritària de la ciutadania es limita a buscar noves fórmules amb els mateixos ingredients i el mateix laboratori, el dels estats nacionals. En la recerca de la "fórmula màgica" es produeix un fenomen curiós: els ciutadans demanen projectes polítics personalitzats, a la seva mida. I no ens hauria de sorprendre. És la conseqüència de l’hegemonia ideològica de la "política de mercat", que no és res més que la translació a la societat i al món de la política de les regles de joc de l'economia de mercat. Els ciutadans com a clients que demanen productes cada vegada més personalitzats. I és també l'explicació de la fragmentació dels mapes electorals a pràcticament tots els països.
Per això és tan important la reacció ciutadana que intenta construir o millor reconstruir noves formes de política. Amb ciutadans no clients, sinó actors i protagonistes. Amb la recerca de formes de democràcia participativa, no sols representativa, que actuïn de manera complementària. La democràcia participativa no es confronta amb la representativa, sinó amb la democràcia delegativa del ciutadà consumidor de política. 
L'altre repte és el de trobar els espais territorials més adequats per fer front a l’hegemonia política dels mercats. I aquí és clau el paper de l'espai local i per això té tanta transcendència el que ha passat en moltes ciutats en les darrers eleccions municipals, amb la victòria de candidatures de confluència. L'espai local, per les seves dimensions, és un bon laboratori per assajar noves formes de participació democràtica en l'era digital.
Una altra variable d'aquest repte és el de la Unió Europea. Davant l’evidència que els poders econòmics estan imposant un model d’Europa com a espai econòmic amb un feble govern polític i uns mercats amb gran poder polític, l'esquerra viu moments de desconcert, en el que fins i tot hi ha dubtes sobre l’orientació de la resposta. I com ha passat en altres moments de la història, hi ha qui, davant les dificultats per construir nous instruments polítics, decideix retrocedir cap allò vell, allò conegut, els estats nació.
Les dues principals preguntes que s'ha de respondre l'esquerra europea són: si compra el projecte del TTIP i si en la batalla per recuperar la sobirania política mira cap endavant i gira la vista enrere.
En qualsevol d'aquests escenaris, a curt termini la política només té possibilitats de ser útil si garanteix una gran capacitat d'agregació d'interessos i voluntats, avui dispersos. La ciutadania ha d'entendre que els projectes polítics personalitzats, a la mida de cadascú, son incompatibles amb una política amb capacitat de disputar la sobirania als mercats financers. 
I els actors polítics hem d'entendre que sense capacitat de confluir en grans projectes que tinguin capacitat d'agregar, la política serà cada cop menys útil. Encara que la inutilitat quedi amagada darrera de "grans victòries" o dolces derrotes. Els factors d'agregació són diversos, de classe, de gènere, d'edat. El capitalisme financer global ha demostrat una gran capacitat de confrontar els interessos dels iguals per protegir els seus. I el nostre repte és reconstruir complicitat, agregar interessos.
En aquest repte de l'agregació d'interessos, de voluntats, hi ha un vell conegut de la història. És la dialèctica entre allò vell i allò nou, que sempre ha existit, però que ressorgeix amb força en moments de grans crisis. És una dialèctica tan necessària com tramposa. No hi ha res tan nou com per no tenir algun precedent en la història. I no hi ha res tan vell com per no ser capaç d'aportar experiències. El que necessitem són ponts que uneixin diversitats i no trinxeres que separin interessos compartits.
D’aquí a finals d'any haurem de respondre alguns cops a aquests reptes. Esperem encertar, totes i tots.